ISAIAS 49, 3-6 Te hago luz de las naciones, para que todos vean mi salvación

El me dijo: «Tú eres mi Servidor, Israel,
por ti yo me glorificaré».
Pero yo dije: «En vano me fatigué, para nada,
inútilmente, he gastado mi fuerza». Sin embargo,
mi derecho está junto al Señor
y mi retribución, junto a mi Dios.
Y ahora, ha hablado el Señor, el que me formó
desde el seno materno
para que yo sea su Servidor,
para hacer que Jacob vuelva a él
y se le reúna Israel.
Yo soy valioso a los ojos del Señor y mi Dios
ha sido mi fortaleza. El dice:
«Es demasiado poco que seas mi Servidor
para restaurar a las tribus de Jacob
y hacer volver a los sobrevivientes de Israel;
yo te destino a ser la luz de las naciones, para
que llegue mi salvación
hasta los confines de la tierra».

Palabra de Dios

Gloria Eterna al Señor